Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de octubre, 2005
Bloggeros y visitantes hermosillenses, los esperamos el jueves en su casa de la cultura.






Espacio que estimula la producción y la convivencia de ideas, posturas y opiniones con respecto del arte y la literatura contemporánea.
Fechas: 3,4 y 5 de noviembre
Lugar: Casa de la Cultura Hermosillo Sonora
PROGRAMA JUEVES 3
6 pm, Conferencia : Colectivo Clicka Photo, por Omar Pimienta.
7 pm, Exposición : Clicka Photo, colectivo fotográfico de Tijuana, San Diego y Rosarito exhibición proveniente del CECUT (Centro Cultural Tijuana)
9 pm, Presentación del libro La Piel Muerta, de David Miklos. En La Negra Restaurarte
VIERNES 4
11 am, Taller : El trabajo editorial, por Nicolás Cabral, Rafael Lemus y David Miklos.
6 pm, Mesa : Literatura y Realidad, por Nicolás Cabral, Rafael Lemus y David Miklos.
8:30 pm, Concierto: Pi, Milkmoon, Milkmoon,Transituacional (entrada $20).
SÁBADO 5
11 am, Taller : El trabajo editorial, por Nicolás Cabral, Rafael Lemus y David Miklos.
6 pm, Mesa : Crítica y Creación, por Nicolás Cab…
Dices que hay días en que escupo palabras como si me quemaran las encías.
Otros, los menos, pero a tu ver los más importantes, las guardo como gotas
o para un día lluvioso
o las suelto a cuentagotas
(no recuerdo bien tu húmeda analogía)

Dices que por toda la casa encuentras charcos de lo que me guardo:

Un par de fotos feas de un arbolo simple
colgadas con alfileres al costado del librero

El sobre de manila rotulado: para camisa café
que rueda por los cajones del escritorio con un botón adentro.

Una caja de té sin nombre que te da miedo preparar

Me preguntas si lo hago adrede
te pregunto: qué, como quien oculta la mano después de lanzar la primera piedra.

El esconderme tras lo que hablo
lo comparas con vapor

Te digo que tienes razón mientras me escaldo la lengua.
Crónica en respuesta a la acusación de que el Tumper (mi carnal del alma) se robó la champaña




El Tambor no es culpable
(o: mejor no me ayudes carnal)


1) Había besos de regalos y una mesa con sushi de la cual me separé muy poco. En las primeras horas mi recorrido fue: refri-mesa-mesa-refri, chela-sushi-sushi-chela y sí, mi cerebro al igual que mi lengua se trabó con la combinación. No recuerdo mucho, pero en un punto de la fiesta recuerdo estar sentado en las escaleras que llevan al puente colgante del cual alguna vez se cayó un gatito. Recuerdo también que una invitada le apretaba una chichi a otra invitada y recuerdo que había una discusión internacional parecida a la guerra de los pasteles en la cual el Pato (a quien siempre le hemos dicho que su verdadero padre es caribeño) intervino bajo el título de Kofi Annan.

2) Yo sabía de una botella perdida pero era de vodka y por poco el Lou, (con nuestro backup) intentaba recuperarla a chingazos. El vodka salió y de ahí ya no recuerdo más…
Hoy las palabras me pisan los talones
hago como que no las siento

hacen como que no me alcanzan
ni para escribir ni para golpearme.
Formaldehído


Escuché que existe el síndrome de la pared nueva.

Te mudas de casa, pintas las paredes, tal vez el rentero cambió el piso y esas tiritas de madera tan bien acomodadas llegaron poco antes que tú. Inclusive puede ser que exista un mueble nuevo, de madera, en la cocina donde acomodas una a una tus latas de conserva y te das cuenta que tienes que surtir la despensa.
Te sientas a la mesa del comedor que de igual forma puede que sea recién construida o tal vez las puertas fueron cambiadas.

Las nuevas casas son así, nuevas para uno, viejas para los renteros y en constante renovación para si mismas, nosotros deberíamos ser casas de renta.

Te gusta tu patio nuevo pero ya no estamos en edad de pasar todo el día en el patio. Escribes al comedor, lees en la sala, caminas descalza por el nuevo piso. Y sin embargo te sientes mal: una especie de resfrió o alergia que eventualmente con tu capacidad de retención emocional se convierte en un dolor en la boca del estomago y ese necesidad de llor…
Lo dices así

Dices: situaciones, vueltas de hoja,
esta es mi casa.
Desechable.


(Aquí hay algo que te recuerda, no soy yo, yo aun te tengo en todo)

Dices: no importa
Repites besos tres veces por el teléfono

un qué haces
sin sentido

(Dime que me quieres y te leo lo que escribo,
lo que escribo y guardo)


Dices: mi día fue bueno
El carro falla
Que miraste a alguien que te recordó a alguien
de cuyo recuerdo yo pendía


(Tus sonrisas no se acaban, las terminas)

Me dices: en ocasiones hay algo de ti en las cosas



Y lo dices así, como solo tú puedes, restándole importancia a las palabras.





Ahora que la gasolina está tan cara, valoro el tiempo de lectura en el trolley y me preocupa un poco lo que la gente piensa de mi.

Camino de todos lados a todos lados.

Hablo, verdaderamente, solo y pienso que no puedo ni pensar en una banca.

Camino mientras leo.

Mientras hago fila a pie para cruzar la frontera (martes y Jueves)
del trolley a la clase de la clase a otra clase de la clase a comer
de página a página hasta que me tropiezo con una idea que me empuja a bajar el libro y pensar.

Pienso mientras camino.

Esto no es tan difícil como leer mientras camino, no es tan difícil hasta que tengo que verbalizar lo que pienso y entonces hablo.

Hablo mientras camino.

Hablar mientras camino es mucho más difícil si lo que piensas no lo entiendes y lo volteas y lo repliegas, lo estiras y lo masticas hasta que ya no caminas de forma normal sino con mímicas y pasos variados como un vals bailado por un gorila. De pronto te ves: hablas de algo que leíste y no comprendes y caminas, parece que cojeas y p…
De la serie (originalmente titulada): gente de trolley
Ya comienza a hacer frío, me duele la panza y escribo
No sé qué comí el caso es que tomo té y sé que hace frío

El frío es así, un poco doloroso un poco nostálgico.

Creo que tengo algo en el estomago.

Navidad del 84 la pasé con amibiasis en el seguro social
Nunca he recibido más regalos que en navidad del 84
Recuerdo una pistolita que lanzaba esferas de plástico a distancias increíbles
Todas las distancias se vuelven increíbles vistas desde una cama de hospital.

Tengo que ir con mi padrino el doctor.
Me trajo al mundo y sigue vivo y sigue recetando y sigue sonriendo en cuanto me reconoce tras la barba.
Seguro me dirá que necesito unos análisis y seguro no iré.
Mi panza con amibiasis a los 6 años era redonda y dura
esa navidad le dio a mi madre un poema que pronto postearé, en cuanto lo encuentre.

Mi taza de té da un vapor distinto, un vapor de frío. Mi panza duele.
Mi panza es así, un poco dolorosa un poco nostálgica.

Comienza a hacer frío
Duele mi panza
ya no se a que culpar.
Don Mariano tiene dos lowriders
cinco hijas, ocho nietos y una bisnieta
Chía que es su esposa, ahora sabemos, tiene principios de parkinson.

El trabajó en un panteón por 20 años bajando los ataúdes
producía el sonido de las cadenas en su descenso, miraba, día a día, como la gente llora
se encargaba de echar la tierra encima, poner el pasto y la placa de mármol.

Chía trabajó esos mismos 20 años en su puesto de tacos llamado las 5 hermanas
Los tacos de pescados mas ricos de Tijuana, llegué a escuchar
como vecino y amigo de dos de las 5, llegué también a comer gratis.

Don Mariano cruzó por 20 años la frontera a diario para enterrar muertos y tomar media hora de lonche. Ganar el dinero suficiente para ampliar la casa.

Chía caminaba a la esquina todas las mañanas a abrir el puesto
aplicar la codiciada receta y ver pasar el día como a cualquier otro cliente.

Don Mariano hoy pulió su chevi 55 color candi apple tricapa para un desfile.
Chía persigue a uno de sus nietos,
entra y sale de su casa
en …
happy b-day to me





El embarazo



Doña Sara no salió durante su embarazo.
Alguien le dijo que los niños procreados después de los cuarenta “salían mongolitos”
ella tenía 44 años y don Marcos 50.
Se escondió como quinceañera incestuosa y se dedicó a rezar.
Su vientre tenía tres cicatrices de las cesáreas anteriores.
Cuando murió eran diez las líneas que cruzaban su vientre:
cuatro cesáreas y seis operaciones varias.
El cómo se embarazó siempre ha sido un misterio.
Tere de siete años dormía con ella.
Don Marcos debido a un accidente automovilístico
dormía con un arnés que soportaba su columna
en una diminuta cama paralela a la de doña Sara.

Don Marcos en ese entonces apenas tenía tiempo para rascarse.
Cuando fue tiempo de dar de alta a doña Sara con su niño,
él juntaba cartón en Estados Unidos para reciclaje.

Carlos y Tere tomaron un taxi para recoger a doña Sara y al nuevo miembro de la familia.
Al llegar a casa, ella se sentó en el sofá reclinable de la sala.
Los dos hermanos acomodaron al bebé en la cama y…
Desayuno:

En portugués el desayuno se dice: café de la mañana.
No sé como se escribe, yo creo que algo así: cafedemanya. (sic)
No es cierto se escribe así: café-da-manhã

Iniciaré una campaña para cambiar la palabra desayuno, que simplemente significa lo que no es, no es ayuno, por: café-avena-de-la-mañana. O tal vez, y esto sería desayuno para días de cruda o en general desayunos de fines de semana. Chilaquiles-de-la-mañana. yo creo que funcionará.
El por que no he escrito (melosamente) ni posteado mi imagen diaria desde el jueves

Porque no había luz en la casa

Pero aquí están los detalles.


El jueves por la mañana hubo un corto eléctrico en la casa. Se fue la luz. Don Marcos ya no ve mucho por lo tanto no se dio cuenta del problema hasta que quiso prender la tele. Aunque las luces estén prendidas Don Marcos dice: prendan las luces.

Hoy por la mañana, el electricista me preguntó hacia donde iban los cables de esa línea, una que se pierde en la pared del cuarto trasero, un cuarto que antes, muchos años antes, fue algo como un patio trasero, ahora es un cuarto. Algo que ver con las construcciones en las ciudades de paso: no se sabe nunca si esta (la casa en construcción) será la casa de toda la vida. Por lo tanto dos cuartos, baño, sala y cocina son suficientes. Después se le adhiere otro cuarto, luego otro porque la niña no puede estar con los niños, después otro baño, después otro piso o una tiendita afuera para vender papitas y soda…