Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de enero, 2003
Los arreglos de mi madre
Escucho una cinta que grabó mi madre en una grabadora que ahora trato de encontrar en los recuerdos y la veo obscura, delgada y larga con un compartimiento que se levantaba para introducir el casete. Luego con el índice mi madre empujaba la cinta dentro, bajaba el compartimiento, presionaba el ultimo botón de la izquierda el que tenia un punto rojo al centro y automáticamente encendía un foco. Después de pocos segundos mi madre recitaba su poesía. Ahora solo oigo la cinta girar y un poco de estática junto a la voz de mi madre. Esos sonidos dan la música oficial de su poesía, la banda sonora de su grabación. Siento que mi madre canta sobre el ruido continuo de la cinta girando en sus dos engranes. La estática le da un aire antiguo, a grabación clandestina, a radiofusora lejana, a grito en un desierto de palabras con arena raspando la cinta en una tormenta que solo me deja oír a mi madre tratando de dejarme algo.
Yo traía algo para escribir, lo juro. Me cae que lo tengo en la punta de las yemas. Levanto las manos, como si levantara la vista, tratando de encontrar en el aire lo que traía para escribir. Y solo encuentro que traigo las uñas sucias.




Mis células dactilares de la sensación son sensacionalistas.





Choqué contigo de frente y la concusión fue grave
de pronto olvidé todo y divagué por días
encontraron mi carro lleno de herramientas y libros
estacionado afuera de la comercial mexicana
los que me buscaban
trataron con fotos por la tele
anuncios por la radio
llamadas urgentes a todas horas
a lugares de antes donde talvez...
a la semana me encontraron
rondando el punto donde choque contigo
notaron el chichón de mi frente
notaron mi desconcierto
pronto el primo veterinario
que por lo mismo
se siente con autoridad de diagnosticar
dijo sin mas ante la familia
claro caso de amnesia
yo
alego algo muy diferente
algo de lo cual no recuerdo el nombre
pero sé que fue a primera vista.
Thoughts about war

Las tapaderas metálicas de las alcantarillas de San Diego están hechas en México
Me niego a tapar su mierda.
Peace


De morro, con la pelota entre las manos y midiendo mi estatura dos veces por semana, soñaba con estar en el first round draft pick a ver si me tocaba jugar con el Utah jazz.
Pero nunca me imagine esto. ¡fuck the draft!
Peace

¿para qué se hacen pendejos entre si vamos, no vamos? si ya se llevaron a todos los primos.

Peace
No puedo creer que el migro, que trata de intimidarme con preguntas rápidas en un ingles resbaloso, se haya sacado la ceja dejándose los párpados del tamaño de California. Contesto la pregunta, por que además me interesa la política del estado californiano, no sin antes detenerme en sus cejas el rato suficiente para que se percate de mi tormento estético. Y así me voy, con una batalla psicológica ganada en la garita. Creo que es la primera, pero no la última. Ahora, ya sé dónde darles, en lo superficial. Ya tengo planeado mi próximo ataque: le ofreceré mentas al migra.
.
El color sepia de mi memoria
se destiñe poco a poco
los faroles que alusaban mi destino se obscurecen
y para colmo mis zapatos, mis pies y mis piernas
se arrepienten de su dueño

me cuesta trabajo tragar mi saliva espesa, amarga y blanca.

y todo por que olvidé mi camino,
maté a mi guía y le prendí fuego al mapa.

tonto de mí pensar que la vida sería igual sin ti.
Como cuando ves el paisaje desde un tren

Como cuando ves el paisaje desde un tren; así te recuerdo.
Fugaz.
no ha pasado tanto tiempo,
pero tú, por algo te me pierdes.
estoy buscando al tacto tu tacto
y tras el cristal tu imagen.
tratando de aferrarme a tu falda
o a tus manos manchadas.
quiero esconderme tras de tí
para voltear a ver tu blusa en movimiento
y así, contrarrestar lo inerte de tu imagen fotográfica.
la última que me queda.
es como si los recuerdos de tí se salieran de foco
o te movieras cuando necesito mas de tus reflejos de luz para la plata.
Siento las agujetas amarradas entre si
puedo presentir el balde de agua tras la puerta
espero en el saludo tu anillo de toques
Sé y estoy conciente que el cigarro que me ofreces tronará
y aun así...
El valor de tu enojo
Si todo es como debe ser ¿por qué entonces soy como soy o eres como eres? La verdad ni yo le encuentro sentido a mis reacciones y mucho menos a las tuyas. Es difícil aceptar cuando estoy un poco mal, y es fácil aferrarse a lo poco correcto que tengo a mi favor. ¿Que por que te grito? Ni yo lo entiendo, es una simple reacción, es realmente increíble el coraje que me influyes. Siempre logro calmarme al verte a ti a punto de la histeria, mirar como cambia tu color, como te mueves de lado a lado buscando cosas para lanzarme mientras yo empiezo a sonreír cínicamente (cosa que no ayuda) es lindo tu pelo meciéndose paralelo al trayecto del lance. Puedo intuir el nivel de tu enojo por la constitución, solidez, tamaño o precio del proyectil y tengo, o tenía, bien pensadas mis instantáneas respuestas:
Un abrazo fuerte es eficaz con el nivel uno, que va desde los almohadones del sofá y utensilios pequeños de cocina o de belleza.
Abrazo y beso eficaz contra nivel numero …
Mi estudio



Conspiro, vigilo sigiloso, movimiento tras sonido.
Te miro. Los párpados claros como miel de abeja derramada sobre hoja seca
Los ojos, millares de peces que flotan bajo pájaros sin nido
Intuyo, tu sonrisa, tu presencia, tus huesos el aire tiembla la piel se eriza
Y cuando escucho el timbre imprescindible de tu voz, conspiro, intuyo, vigilo, sigiloso
Sílaba tras consonante, tras palabra, tu mirada tras tus manos que gesticulan millones de significados a tus frases.
De lejos, con mi distancia innata, vigilo, me escondo entre rostros, entre sillas, entre envases
Y encuentro constantes y variaciones, anoto, registro y lleno días enteros de información para encontrar un patrón constante de comportamiento.

Fracaso en mi intento, más intento de nuevo y fracaso de nuevo
constante acumulo, amontono toda tú en mil palabras
para desaparecerte en explicaciones y decir quién eres
desmoronarte en comparaciones,
explicarte
apuntarte en el pizarrón con tiza verde