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Hace una semana cayó una avioneta en la colonia, el piloto, su hija que viajaba con él y un trabajador de la carrocería dónde cayó, murieron. esto fue en la parte alta, yo vivo en la parte baja.  De niño siempre pensé que ese avión caería afuera de mi casa.
tengo una relación con el ruido muy complicada. vivo próximo al aeropuerto y los vuelos de la madrugada hacían temblar la casita dónde vivía cuando abrí este blog, circa 2002. En ocasiones, con los vuelos por medio día, entraba la oscuridad por el tragaluz. siempre me fascinó que de toda la superficie de la colonia la sombra del avión pasara por mi tragaluz. un momentáneo eclipse de sol.
Crecí con una Herrería, ella no creció tanto pero yo sí, el caso es que el ruido que se producía por las máquinas eran perpetuos. Ahora vivo a un lado de una carrocería y de vez en cuando se escuchan herramientas similares, el compresor de aire, el pulidor pero sobre todo el sonido de producir aire y  luego soltar el aire con esmalte acrílico que llega hasta mi casa y con él el sonido del recuerdo, el olor del recuerdo pero  sobre todo la idea de que me tengo que poner a trabajar. 
No he ido a ver el lugar del accidente, el Pato dice que el piloto se bajó en llamas y algunos vecinos intentaron apagarlo.  Es una muerte fea, claro que es una muerte fea, cuando la gente te pregunta cómo preferirías morir, de un avionazo o quemado seguramente contestarás mientras duermo, pero en este caso sucedieron las dos, más saber que tu hija está muerta a tu lado.
Hice la mala broma de decir que el accidente había sido un ataque terrorista que iba sobre Lady Libertad y justo cuando lo comenté me arrepentí, la verdad es que la muerte ajena puede ser elemento de burla pero no puedes hacer un mal chiste, tiene que ser un chiste genial, un chiste memorable, tanto o más que el accidente. Fracasé.          Yo hubiera preferido morir en el impacto,  aunque asustar al vecindario con un traje de fuego tampoco me parece un final tan malo.  Creo que el piloto se fue con estilo. Que en paz descansen él y su hija. Yo por lo pronto me quedaré a esperar. 

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