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Es domingo. Seguramente ustedes ya lo saben. Leo. Había perdido la costumbre de leer en domingo. Durante la licenciatura el domingo era el día de leer, creo que era porque odio los domingos y hay pocas formas tan efectivas de escapismo. Durante la maestría los domingos era más bien de cruda y descanso. No había tanta lectura, tal vez edición o escribir pero leer no tanto. Los dos años pasados en los que circulé la vida real, con un trabajo de maestro de arte y otras ocupaciones el domingo se convirtió en día familiar de televisión y crudas y pasear a beca, tal vez una visita a algunos amigos o simplemente ver cómo se mueve el sol en la pared salmón de la casa del vecino.  Tengo 3 semanas en el doctorado. La lectura vuelve a ser el centro del domingo. El problema es que la cruda, la necesidad de descanso, la familia, la televisión y los amigos siguen ahí. Cuando alguien me dijo que regresar a la escuela después de dos años o más de no estudiar no era tan fácil pensé que exageraba pero no, la comodidad es un vicio de los que dan fiebre cuando los dejas.   Prometo estar más activo en este blog, por lo menos los domingos. 

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De los bares, el Paniagua fue mi favorito. 

Venden una agualoca que no quise probar, un vaso de 24oz que parecía suficiente para …
Vine a tecolotlán a acompañar a mi padre, un tal Marcos Ramirez.

El se fue del pueblo un día que su madre le dijo que para él ya no había más tortillas, tenía 12 años.
Yo vine a teco a impedir que comiera muchas tortillas (por el diabetes) pero le dejo que como un par, porque me da miedo que se me vaya, un par nomas.

Los Zepeda. mañana posteo los recuerdos de los Zepeda.