Ir al contenido principal

Mesa: hace 10 años. 1999, el fin del mundo, Y2K, la última primavera del milenio. Mi primera exposición de arte. Julio Orozco me invitó, Zacarías lo organizaba. Éramos como 15 participantes. el antiguo palacio municipal. Se puso bien. La mesa se pudrió seguramente, nunca fui a recogerla, espero que en verdad haya creado raíces.  Las cuatro patas eran raíces de unos árboles que habían atropellado y arrancado carretera a Rosarito. El Laguana y yo los recogimos. La mitad se torneó en patas de mesa y la otra mitad se medio enterró. Mi idea generar era que la gente pensara que simplemente creció el florero. La pieza tenía un texto que hablaba de un árbol que reclamaba su espacio metiéndose a la casa, rompiendo el piso, con la paciencia que solo los árboles. La pieza me trae buenos recuerdos, duró ahí por lo menos un año. Me daba vergüenza ir a verla porque pensaba que me pedirían que la quitara. Un día llegué y tenía unas plantitas en macetas, alrededor y encima. Me sentí como un abuelo viendo a sus nietos correr,  mi mesa hubía tenido hijitos y creo que fue en ese momento, o tal vez en otro menos memorable, pero seguro que ese momento también fue en el que pensé que el arte era algo fértil, algo con futuro. La siguiente visita ya no estaba la mesa. La última vez que fui no recuerdo ver ni el árbol. 

Comentarios

TIJUANOBAMAKO dijo…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
omar dijo…
tocayo?

bueno pues mandamelo a omarpimienta@hotmail.com digo si es algo digital.

y bueno, gracias de antemano.

Entradas más populares de este blog

Llegamos a Madrid, súper enfermos. Pasamos un día en el hotel. Granola con una infección estomacal y yo con otra infección que no tengo ni idea por qué se manifestaba con un dolor de hombros insoportable, igual no era infección pero mi solidaridad es extrema si es cuestión de pasar tiempo en la cama. Después de 24 horas de estar en el hotel, salir por algo de comer y un té, nos embarcamos en la primera parada: Salamanca.
Logramos llegar a visitar a Natalia y nos llevó por ahí, a ver atractivos turísticos y de bares.  Comimos unas costillas que nos recomendó el buen Luis Arturo Guichard en un lugar de nombre Ruta de la Plata. 

Aquí nos pidió que encontráramos una rana. Imposible, pero les diré que está sobre una calavera en el pilar de la derecha. Parece un calavera con un tumor óseo pero es una rana y esa rana se supone que te dará suerte en los estudios. 
De los bares, el Paniagua fue mi favorito. 

Venden una agualoca que no quise probar, un vaso de 24oz que parecía suficiente para …

Extraño este blog

y lo digo consciente de que es mi decisión no escribir tan seguido. Pero en verdad lo extraño, extraño tener el tiempo para hacerlo aunque en realidad tenga el tiempo y lo pierda en cosas que no extraño, como ver el resumen de un partido entre dos equipos que no me importan de un un deporte que no entiendo y del cual aprendo que existe gente en el mundo que tiene apellidos complejísimos. El caso es que me gustaría escribir más en este blog que me cuesta tanto clausurar. Me gusta pensar que puedo volver a él para visitarme, para dejar una nota en el espejo de la casa materna: omar, escribe más.