Ir al contenido principal
Las cosas cambian, yo cambio tu cambias y así por todos los tiempos y las personas.

Y pensar que siempre reprobé español en la primaria, sujeto predicado, tiempos, más tiempos y yo escribiendo de zurda con la letra más fea que jamás haya pisado un cuaderno scribe tipo francés con doble raya. Extraño esos cuadernos.


De chico (y no tan chico) me orinaba en la cama, cuando salíamos a algún lado de viaje a casa de algún familiar ya sea al norte, Los Ángeles o aquí National City, o al sur que siempre era al pueblo de mis padres en Jalisco, mi jefita me hacía cargar con un hule para proteger el colchón ajeno. Extraño mi hule.


De la prepa me corrieron por tramposo y por reprobar computación y contabilidad y porque era un alumno indeseado. De la prepa extraño llegar a playas con la bruma bañando al taxi, en esos meses en que las 6 y media de la mañana es plena madrugada
Llegar a la esquina de la escuela y mejor bajar a la playa, a ver amanecer, quitarme los zapatos y los calcetines y mojarme las patas mientras me pinteo conta o compu. Extraño también a Mónica y sus ojotes que eran como dos globos de helio que se iban al cielo cada que yo decía una mensada.


Las cosas cambian, ya no cargo con mi hule cuando voy de visita, ya casi no repruebo, ya escribo con letra menos fea, son otros tiempo escribo casi siempre aquí en pantallas; pasado imperfecto, presente progresivo. me gustaría ver los ojos de Mónica después de lee este post. Seguro pediría dos deseos, en secreto, mientras se pierden en el cielo de sus parpados.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Llegamos a Madrid, súper enfermos. Pasamos un día en el hotel. Granola con una infección estomacal y yo con otra infección que no tengo ni idea por qué se manifestaba con un dolor de hombros insoportable, igual no era infección pero mi solidaridad es extrema si es cuestión de pasar tiempo en la cama. Después de 24 horas de estar en el hotel, salir por algo de comer y un té, nos embarcamos en la primera parada: Salamanca.
Logramos llegar a visitar a Natalia y nos llevó por ahí, a ver atractivos turísticos y de bares.  Comimos unas costillas que nos recomendó el buen Luis Arturo Guichard en un lugar de nombre Ruta de la Plata. 

Aquí nos pidió que encontráramos una rana. Imposible, pero les diré que está sobre una calavera en el pilar de la derecha. Parece un calavera con un tumor óseo pero es una rana y esa rana se supone que te dará suerte en los estudios. 
De los bares, el Paniagua fue mi favorito. 

Venden una agualoca que no quise probar, un vaso de 24oz que parecía suficiente para …
Vine a tecolotlán a acompañar a mi padre, un tal Marcos Ramirez.

El se fue del pueblo un día que su madre le dijo que para él ya no había más tortillas, tenía 12 años.
Yo vine a teco a impedir que comiera muchas tortillas (por el diabetes) pero le dejo que como un par, porque me da miedo que se me vaya, un par nomas.

Los Zepeda. mañana posteo los recuerdos de los Zepeda.
Presupuestos Gratis!

Razón por la cual no he escrito:

Bill Mckelly es un don que compra casas, las remodela y por último las vende.
Nos encargó esta chamba la cual ya terminamos pero se pintó dos veces, se cambió diseño. Al final duramos el doble del tiempo calculado en sacar el pasamanos.

Tips del día para todos aquellos realstate readers que pasen por aquí.

1) Ahora tardense un putero en sacar sus casas, cada día el mercado sube y entre mas pasa el tiempo mas vale tu casita.
2) Aprendan de sus errores porque en cuanto el mercado se empareje o se vaya en picada tendrán que reducir errores y guardar cada penny.
3) Llamenos a nosotros que no cobramos extra por remiendos.