Entre jacarandas,
girando como si las flores, en su caída, te dieran cuerda.


Me acerqué poquito, lo suficiente para empaparme
Caminaste lentamente hacia donde yo me bañaba en lila en morado, en azul
y me tocaste el bigote.
Yo te toqué el vestido.

Un vestido de bolitas rojas que tenía mi madre en una foto de joven
Y tú el bigote crecido de tu padre que te picaba la cara cuando te besaba niña.

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